Entrevistas FESABID 2009: Ismael Nafría

Ismael NafríaEl director de contenidos digitales de La Vanguardia (Grupo Godó), Ismael Nafría, es periodista especializado en Internet y nuevas tecnologías. Para él, Internet está siendo una revolución. Son las luces y sombras del nuevo periodismo emergente: el digital, que no matará al papel pero sí obligará a su transformación.

Una revolución en marcha a la que le queda mucho camino por recorrer. Las posibilidades que ofrece Internet a la hora de transmitir información y formar a los usuarios son ilimitadas y cada vez más elaboradas. El objetivo: mejorar, entre otras cosas, los sistemas de acceso a dicha información. Sin embargo, para el director de contenidos digitales de La Vanguardia - Grupo Godó, Ismael Nafría, es mucho mejor tener mucha información y que haya que encontrar mecanismos para hacerla circular del modo más eficiente, a que el acceso a la información esté limitado y sea deficiente.

El periodista y experto en Internet y nuevas tecnologías participará en las XI Jornadas Españolas de Documentación y será ponente del Panel de Expertos 1: Creación y gestión de contenidos para una sociedad informada.

Pregunta.- ¿Cómo ha contribuido Internet al nivel de formación que recibe la gente?

Respuesta.- Internet está siendo una revolución en toda regla en muchísimos campos. Por primera vez, ha puesto a disposición de todos, de forma muy sencilla, una cantidad muy importante de información a la que antes era más difícil acceder, porque eran contenidos muy caros o porque estaban sólo disponibles en determinados formatos. Por ejemplo, la Wikipedia refleja muy bien las posibilidades que tiene la web de ofrecer contenidos enciclopédicos a todo el mundo, y teniendo en cuenta que es un acceso a contenidos gratuitos y elaborados por otros usuarios que dedican un tiempo de su vida y conocimiento a poner todo eso a disposición de los demás.

P.- ¿Serían los blogs otro ejemplo de revolución?

R.- Este fenómeno ha permitido a miles de personas el publicar contenidos y hacerlos llegar potencialmente a un público inmenso, de un modo muy sencillo y de forma gratuita. Esto, en sí mismo, ya es un hecho revolucionario. Después sucede que hay muchos blogs que tienen un número de lectores bajísimo, pero otros no, y ha permitido a muchos expertos en determinados campos tener una presencia muy importante en su sector.

P.- ¿La abundancia ha conducido a una sociedad mejor informada o esa misma abundancia provoca confusión y termina siendo negativa?

R.- Puede provocar confusión y la provoca, y también mucho ruido. El hecho de que exista mucha información a disposición de la gente no quiere decir que estemos, necesariamente, mejor informados. El camino pasa por mejorar los sistemas de acceso a la información, los sistemas de catalogación de esa información, los sistemas de comparación o de evaluación de sitios web que publican determinadas cosas, algo que te indique el prestigio y credibilidad que tiene una determinada página. Ahí sí queda mucho camino por recorrer. Pero es mucho mejor tener la situación de que haya mucha información y que haya que encontrar mecanismos para hacerla circular del modo más eficiente para todo el mundo, que el acceso a la información esté limitado y sea deficiente.


Ismael NafríaP.- Hemos visto que recientemente La Vanguardia.es ha lanzado HagoClic.com, donde se acercan al universo blog con un servicio que informa y ofrece múltiples enlaces sobre distintos temas a los usuarios. ¿Ha llegado el momento de que los medios antes llamados de masas se mezclen con el resto de la gente?R.- No tengo ninguna duda de eso. Los medios de comunicación on line, ahora mismo, ya no somos medios de masas, entre otras cosas, porque cada usuario nos consulta de un modo distinto, y por motivos diferentes. Eso ya de por sí hace que el medio tenga otras características, como que cada persona hace de ese medio lo que más le conviene. En Internet no se puede vivir aislado. Los usuarios funcionan así, hoy acceden a un sitio, mañana a otro… Pueden tener sus referencias fundamentales pero nada les impide consultar cualquier otra.

P.- ¿Y cuál sería la labor de los medios?

R.- Parte de la tarea que tenemos los medios de comunicación es ayudar a seleccionar los contenidos más interesantes, los publique quien los publique. Se trata de un trabajo de selección de fuentes y contenidos interesantes para que el usuario pueda acceder a ellos de un modo más sencillo. En esto intervienen tanto factores humanos como un uso inteligente y eficiente de la tecnología.

P.- ¿Cuáles son los cambios más importantes que se han producido en el hecho de informar ante una sociedad que tiene acceso a infinitas fuentes de información?

R.- Todavía no me atrevería a decir que esos cambios se han producido, creo que se están produciendo, pero tengo la sensación de que queda un largo comino por recorrer. Un cambio es que hay mecanismos de la inteligencia colectiva que hacen que sea la acción de miles o millones de usuarios la que ayuda a seleccionar y filtrar determinados contenidos. El propio hecho de la creación de contenidos a partir de millones de usuarios también cambia el panorama, ya no son unos pocos los que tienen la posibilidad de hacerlo, cualquiera puede, la posibilidad está ahí y lo que está generando es un mundo totalmente nuevo. Creo que está empezando, y que aún le queda un enorme camino por recorrer.

P.- ¿Y esa posibilidad de acceso o creación, ayudado por las nuevas tecnologías, no puede implicar que cualquiera pueda convertirse en “periodista”?

R.- Esto es el denominado fenómeno del periodismo ciudadano, en el que cualquier persona puede informar sobre cualquier hecho del que ha sido testigo o ha vivido en primera persona. Lo que está un poco equivocado es el término. Porque periodista es el que profesionalmente se dedica a trabajar con la información, a conseguirla, analizarla, y presentarla del modo más conveniente posible. Ése es el trabajo del periodista y estoy seguro de que lo seguirá siendo. Otra cosa es que cualquier ciudadano, en un momento puntual, pueda aportar información. Eso está perfecto y es un fenómeno muy interesante y que desde La Vanguardia.es apoyamos totalmente. Esto no quiere decir que esas personas tengan que asumir necesariamente un rol activo de periodismo ciudadano, sino que, simplemente, tiene la posibilidad de aportar una información, un material, un vídeo, una fotografía o un testimonio que pueda ser relevante en ese momento. Eso no convierte a esa persona en un informador profesional. Ése no es el objetivo. Sigo creyendo en el papel de un medio integrado por profesionales de la información que ayudan a gestionar la inmensa cantidad de información con que nos encontramos. La información que circula hoy en día es inabarcable y necesitas determinados filtros que ayuden a entenderla y aprovecharla.

P.- ¿Cree que la información tradicional en papel terminará siendo sustituida por la información digital?

R.- Ya está pasando. Hay información digital que está sustituyendo al papel. En general, la tendencia es que sea cada vez más digital. Y tendremos más posibilidades, más fórmulas de acceso digital a la información. Eso está provocando que, para muchos usuarios, la información digital ya le esté ofreciendo, en general, todo lo que necesitan para sus vidas. Pero esto no tiene por qué acabar con otros formatos o medios como el papel. Sí cambia el ecosistema en que se ha movido este sector, cambian las reglas, cambian las posibilidades económicas…, pero no tiene por qué matar al medio. No tengo ninguna duda de que los periódicos, tal y como los conocemos hoy en día, tendrán que modificarse y ser algo distinto a lo que son ahora. Para seguir siendo importantes tienen que aportar algo que los haga relevantes e imprescindibles, al menos para un sector del público, que será algo menor que en las últimas décadas. No creo que Internet mate al papel, pero la información digital va al alza, eso es innegable.

P.- ¿Qué gana y qué pierde una información transmitida a través de Internet?

R.- Ganará o perderá no por el hecho de ser transmitida por Internet, sino en función de cómo este hecha. Una información interesante da igual cómo sea transmitida, lo importante es la información en sí. Lo que sí tiene relevancia es cómo se enriquece esa información por el hecho de transmitirla por Internet. Un ejemplo de este enriquecimiento es la hemeroteca de La Vanguardia, donde los usuarios pueden acceder gratuitamente a todos los ejemplares del periódico desde 1881. Sin Internet esto sería imposible. Otro buen ejemplo lo encontramos en los infográficos o las bases de datos interactivos, en los que es cada usuario el que escoge qué parte de la información le interesa. Además, gracias a internet cualquier información puede contener elementos textuales, gráficos o multimedia, cosa que en los otros medios no es posible que se combinen, y eso, sin duda, enriquece la información.

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Un servicio fabuloso la hemerfoteca... hasta por lo que calla... LA VANGUARDIA, LOS DE LA ROSA Y LOS JIMÉNEZ DE PARGA. Rafael del Barco Carreras Caso CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA, 1980. Que toda la Prensa barcelonesa iba a por un chivo expiatorio, concretamente yo, lo descubrí desde el primer artículo publicado en Madrid por Cambio 16 el 18-11-1979, inspirado o dictado por José Martí Gómez, el actual Premio Nacional de Periodismo de Cataluña, La Vanguardia. Sin duda buscaban un culpable cuando ya sabían quien era el CEREBRO Y CULPABLE. Pero por diferentes, aunque siempre FINANCIERAS RAZONES, ese culpable no les interesaba. Y se inventaron lo de los “financieros de dudosa reputación”, atribuyéndome quiebras inexistentes (El Periódico), o que yo era el SECRETARIO de Antonio de la Rosa (El Noticiero), e incluso un DIRECTIVO del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (El Correo Catalán), donde jamás había puesto los pies. SE INVENTARON MI VIDA, y creando la OPINIÓN PÚBLICA, mi culpabilidad. Que Javier volcó el Banco Garriga Nogués en su empeño, cargar a otros la culpa, cuadró con las financiaciones a los socialistas de Serra y Maragall, mis acusadores, y con la necesidad y ambición de periodistas, periódicos, abogados, juzgados y cualquiera que pudiera ni siquiera insinuar que él había tenido algo que ver. Y NADIE LE CITÓ. La interesada premisa de que el hijo no debía pagar por los delitos paternos se convirtió en dogma de fe. Yo declaraba ante el Juez, con piso de Piqué Vidal (abogado de los De la Rosa), y mis declaraciones, ni escritos a todos los Medios, no se publicaron jamás, ni aun 30 años después. La simple citación a Javier, 16-01-81, y su declaración a mis instancias, que hubiera podido cambiar todo el proceso, y merecía un vuelco en la información sobre el caso, además con un Javier, el hijo del principal inculpado huido, ya entonces muy célebre en el Mundo Financiero Español, ni UN COMENTARIO en la Prensa, NINGUNA PRENSA. Lo sucedido lo he contado, dentro de mis limitaciones, que son todas, por activa y por pasiva, pero a diario revolviendo papeles de entonces se me ocurren detalles, y una simple noticia descubierta en una de mis viejas carpetas, me obliga a más reflexiones. Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com noticia del PAIS de Mayo de 1980. Y amplío el porqué LA VANGUARDIA publicaba poco o nada sobre el caso económico más importante en Barcelona desde MATESA. Es de tener en cuenta que La Vanguardia era entonces el primer, indiscutido e indiscutible fabricante de OPINIÓN PÚBLICA en Barcelona. Que los Godó fueran vecinos y amigos de los De la Rosa, no era suficiente para encubrirlos. Que los inundaran de publicidad y créditos a través del Banco Garriga Nogués, me cuadraba más. Pero si además fueran tan culpables como yo, que después de tres años encarcelado me condenan por “encubrimiento por conocer la procedencia ilícita de los dineros de Antonio de la Rosa…”, y por toda prueba aparecen unas sociedades (que yo tenía más con otros socios registradas en el Registro Mercantil) donde en SOLO UNA figura Antonio, al igual que el otro encarcelado y condenado Fernando Serena, su socio en Automóviles Serena… por la misma regla de tres también el Conde de Godó era SOCIO de Antonio de la Rosa Vázquez, o sea, posible “encubridor”. Y lo sabía bien su periodista estrella en temas financieros, Feliciano Baratech (que personalmente me conocía) a “sueldo en negro” de Javier de la Rosa. Hay más consideraciones, el Bufete Jiménez de Parga, acusador por el Ayuntamiento, abogado de La Vanguardia (con la que terminará mal tras formar parte durante años de su Consejo de Administración, 1992) y del Banesto, propietario del Garriga Nogués (juicio actual por sus relaciones con el juez Pascual Estevill, mi entonces nefasto abogado)… un monumento a la ÉTICA… Y los “talonarios firmados en blanco” se hallaron en el Consorcio, a mano de los hijos de Antonio de la Rosa, la hija su secretaria y el hijo jefe del Departamento Técnico… y hasta el infinito de “casualidades”… que por lo visto las sabía el TODO BARCELONA, del que yo no formaba parte… de esas casualidades que se transforman en pruebas si un interesado juez de instrucción y abogados “defensores y acusadores” se ponen de acuerdo… Y HABÍAN DESAPARECIDO desde 1974 al 79 UN MÍNIMO DE 10.000 MILLONES… no 1.100… Y DEL BANCO GARRIGA NOGUÉS 100.000 MILLONES… entonces una disparatada cifra.